Dormir sin luz es importante para la salud

Dormir sin luz es importante para evitar problemas en el sueño de niños y bebés. La típica “luz de noche” para niños puede generar problemas.

Son muchas las familias que tienen en el dormitorio alguna fuente de luz. No solían tenerla antes del nacimiento del bebé y la incorporan para vigilar que está bien. Algo que parece inofensivo puede generar sin embargo problemas en la calidad de sueño. Tanto de los padres, como del bebé.

Hoy voy a hablar de la importancia de la luz en la salud. Más concretamente de lo importante que es que de día haya luz y de noche oscuridad. Esto, que parece irrelevante, es lo que marca el ritmo circadiano.

Muchas de las funciones de nuestro cuerpo necesitan seguir ese ritmo para regenerarse durante la noche. Así pueden funcionar adecuadamente de día.

Cuando el ritmo circadiano no está bien definido el sueño tiene mala calidad. Y todos sabemos cómo estamos cuando no dormimos bien. Puede afectar a nuestro humor, nuestra energía, nuestro sistema inmunitario… Incluso a la ganancia de peso.

Dormir sin luz con un bebé

Una de las características de cualquier madre o padre novato es el miedo a que le pase algo al bebé y no nos demos cuenta. Por eso dormir sin luz, que es lo que hacían en la mayoría de los casos, pasa a la historia. Muchas familias compran una “luz de noche” que les permita ver cómo está el bebé si en cualquier momento de la noche se despiertan.

Si a esto sumamos que al atenderlo si se despierta encendemos luces aún más potentes, tenemos un problema.

No es raro que en los primeros días de vida muchos bebés tengan el sueño cambiado. Especialmente cuando nacen en invierno esto puede perpetuarse. Hasta que un niño nace el ritmo circadiano estaba definido por la melatonina materna.

Pero tras el parto depende de su propia secreción de melatonina. Esta hormona que nos hace dormir más profundamente se libera en función de la luz que hay en nuestro entorno. Cuanto más potente es la diferencia entre luz de día y oscuridad nocturna, mejor se segrega.

¿Qué pasa si durante el día no hay mucha luz y de noche sí? Pues que esta secreción de melatonina se altera y empeora la calidad de sueño.

Especialmente en invierno, cuando hay menos sol y muchos días está nublado, la luz diurna puede ser bastante débil. Mucho menos intensa que la luz artificial que encendemos en casa cuando oscurece. En la práctica esto puede generar problemas de sueño.

Son muchas las personas que sufren problemas de salud especialmente en otoño por este problema. Por ejemplo, vemos recaídas de reflujos gastro-esofágicos en otoño, y en adultos con gastritis crónica también pueden notar un empeoramiento en estas fechas. La causa es que este menor contraste de luz entre el día y la noche pueden reducir la secreción de melatonina y empeorar la calidad del sueño. Esto da lugar a un mayor estrés, que aumenta la secreción de ácido del estómago.

Que usemos una “luz de noche” en el dormitorio va a reducir el contraste día / noche. Empeora la secreción de melatonina tanto de los padres como del bebé. Y afecta a la salud de todos.

Dormir sin luz y miedo a la oscuridad

En bastantes ocasiones la “luz de noche” empieza a usarse al pasar el niño a dormir en su propio dormitorio.

Los padres tienden a poner esa luz pensando en si al niño puede darle miedo la oscuridad. O directamente se usa en niños que ya tienen ese miedo desarrollado.

Esto puede perpetuar el miedo. Os explico porqué.

Empecemos entendiendo porqué aparece este miedo en algunos niños.

Cómo aparece el miedo a la oscuridad

Cuando un niño empieza a tener pesadillas, y todos las tenemos antes o después, se despierta asustado. Pongamos que, haciendo caso a mis consejos, hemos acostumbrado al niño a dormir sin luz.

Se despierta llorando y acudimos a consolarle. Si encendemos la luz, el niño nos ve, las imágenes de la pesadilla desaparecen y se calma. Parece un detalle sin importancia. Pero lo que estamos haciendo es que el niño asocie las pesadillas a la oscuridad y su desaparición a la luz. Si hacemos esto una y otra vez la idea que está formándose en su cerebro es que “los monstruos están en la oscuridad”. Tened en cuenta que hay pocas cosas más potentes a la hora de fijar ideas en nuestro cerebro que el miedo.

Lo adecuado para evitar esto es que cuando un niño tiene una pesadilla lo atendamos y calmemos a oscuras o con la mínima luz posible.

Dispositivos electrónicos antes de dormir y calidad de sueño

Un ejemplo más de la influencia de la luz en la calidad de sueño es el uso de dispositivos electrónicos.

Cada vez son más los estudios que desaconsejan su uso en las horas previas al sueño. Y especialmente evitar que los niños puedan tenerlos accesibles en la noche, en su dormitorio.

He usado esta foto para ilustrar el artículo precisamente por lo que ilustra. Un bebé con un móvil en su cuna. Como veis no sólo es una fuente de luz. El bebé de la foto tiene la mirada despierta y está manipulando el móvil. Y es que pocas cosas hay que puedan reducir más el interés de un niño por dormir que tener un móvil o tablet a mano.

Pero encima estos dispositivos emiten luz. Una luz potente y muy parecida a la luz diurna.

Por eso es importante:

  • Nada de móvil, tablet, tv o pc en su dormitorio. Esto es importante también para que no perdamos totalmente el control del tipo de contenidos que consume nuestro hijo.
  • Reduce el uso de todos estos dispositivos en las dos horas previas al sueño. El menos problemático es la televisión si el niño está alejado suficientemente de ella. Pero si puedes evitarla mejor.
  • Si necesitas luz para atender a un niño o bebé usa la menos potente posible y apágala en cuanto no la necesites para dormir sin luz.

Una mala secreción de melatonina puede hacer que un niño:

  • Esté más agotado e irritable durante el día.
  • No se concentre bien al hacer tareas. Este detalle es importante en los niños con TDAH
  • Enferme con más facilidad. Especialmente importante en niños con las defensas mal o con problemas de alergias o dermatitis. A veces es la pescadilla que se muerde la cola. Los niños con problemas crónicos o frecuentes duerme peor. Esto hace que el sistema inmunitario no pueda restablecerse adecuadamente durante el sueño y favorece que el problema se perpetúe.

Resumiendo

    • Dormir sin luz es lo mejor para que el sueño sea de buena calidad.
    • Lo ideal para esta calidad de sueño es que la luz esencial en nuestra vida sea la luz natural,
    • de forma que de día haya tanta luz natural como sea posible
    • y que de noche no haya más luz que la de la luna y las estrellas.